No es blanca y azul, no tiene vista al mar y nadie rompe los platos al son de la música. Sin embargo, los encantos de su carta y el espíritu festivo del lugar ya dan que hablar en una de las islas más animadas del Egeo. Así es Noema.
No es blanca y azul, no tiene vista al mar y nadie rompe los platos al son de la música. Sin embargo, los encantos de su carta y el espíritu festivo del lugar ya dan que hablar en una de las islas más animadas del Egeo. Así es Noema.