SIDNEY VERSIÓN IMPERIAL
Después de unos años cerrado a cal y canto, un mítico reducto gay de Sidney vuelve a ver la luz y hace brillar todos los colores del arcoíris con su renovado diseño. Se trata de The Imperial Hotel, que no es exactamente un sitio para dormir, sino para comer y divertirse a lo grande. Hasta la mítica Priscilla, aquella reina del desierto, pasó por allí.
Técnicamente es un emporio gastronómico de tres pisos, en el barrio de Erskineville, que alberga un restaurante, un bar, una pizzería y un animadísimo nightclub. Pero es mucho más que eso: un auténtico ícono de la ciudad que se volvió punto de referencia obligado para la comunidad LGTBIQ. The Imperial nació en 1983 como teatro y sala de eventos, y cobró fama mundial cuando se convirtió en la cuna de la película Las aventuras de Priscilla, reina del desierto, cuyas escenas iniciales se rodaron allí mismo.
El lugar había cerrado sus puertas en 2015, y la reapertura celebrada este año ha sido saludada como un glamoroso segundo acto. En palabras de Jeremy Bull, director del estudio Alexander & Co. (encargado de la ambientación), se trató de recuperar el pasado teatral y hedonista de ese templo reconvirtiéndolo en una suerte de “bellísimo palacio perdido”.
Bajo el nuevo nombre de The Imperial Erskineville, ahora despliega una oferta tan ecléctica como su diseño interior: en la planta baja, el restaurante y pub Priscillas (en homenaje a aquella película de culto filmada en 1994) sirve un menú vegetariano que, por las noches, viene acompañado de un show de drag-queens; en la planta alta (que llaman Imperial Up) mandan una pizzería de estética multicolor y un lounge para tragos a cielo abierto; y en el sótano, Basement es un espacio para fiestas, shows en vivo y eventos privados donde reinan los DJ’s.
Las fotografías firmadas por Anson Smart dan fe de los requiebros de la puesta en escena: el restaurante principal, que alberga 250 comensales, tiene algo de vieja cantina y de teatro de vaudeville al mismo tiempo, sin olvidar la versión gay del fresco de la Capilla Sixtina que adorna el techo del bar; el arte pop, el Déco de Miami y la estética de Studio 54 son citas apreciables en el Imperial Up; mientras un horno de pizza bañado en oro llama la atención en la terraza, no lejos de una Golden Lady que, cual Ave Fénix, bendice este viejo-nuevo templo de la diversidad y la diversión en Sidney.